Como cambiar la pasta térmica de un equipo

Como cambiar la pasta térmica de un equipo

Cambiar la pasta térmica es uno de los mantenimientos básicos de cualquier PC, aunque no es algo que debamos hacer a la ligera. Por lo general no existe un consenso universal sobre cuándo debemos cambiar la pasta termina de un equipo y es comprensible, ya que su deterioro no siempre se produce de la misma manera ni al mismo ritmo.

Una pasta térmica de calidad no tiene la misma vida útil que una pasta térmica económica o de bajo coste, y tampoco ofrece los mismos valores de conductividad térmica, dos claves que debemos tener muy en cuenta antes de seguir profundizar en la cuestión que da título a este artículo.

Por lo general una pasta térmica estándar suele aguantar sin problemas un mínimo de dos años, aunque hay variantes de alta calidad que están diseñadas para mantenerse durante cinco años sin mostrar una degradación notable en su rendimiento térmico. También debemos tener en cuenta que actualmente existen dos grandes componentes que utilizan pasta térmica como método de disipación de calor: el procesador y la tarjeta gráfica.

El primero tiene pasta térmica en el difusor integrado del encapsulado, zona que hace contacto con la base del sistema de refrigeración que utilicemos. Con la tarjeta gráfica ocurre lo mismo, la pasta térmica va situada en la parte superior del encapsulado de la GPU, que hace contacto con la base de cobre del radiador. También puede estar presente en los chips de memoria en algunos modelos concretos.

Cuándo debo cambiar la pasta térmica: Procesador

Hay gente que cree que debe cambiar la pasta térmica del procesador cada seis meses o cada año y no, no es cierto. Como dijimos no existe una regla general ya que depende de la calidad de la pasta térmica que hayamos utilizado, aunque podemos establecer unos criterios que nos servirá como referencia aproximada.

  • Temperaturas de trabajo: hacer mediciones de temperaturas del procesador y la tarjeta gráfica con cargas intensas de trabajo nos ayudará a identificar si tenemos un problema. Es importante recordar que unas temperaturas elevadas no indican por sí solas que debamos cambiar la pasta térmica, ya que pueden deberse a una acumulación de polvo y resolverse con una limpieza. En caso de que los ventiladores estén limpios y que el flujo de aire sea correcto una temperatura elevada sí que se puede asociar directamente con la necesidad de cambiar la pasta térmica.
  • Periodos de tiempo concretos: como dijimos no es posible fijar una franja concreta de tiempo. Sin embargo, podemos establecer algunas recomendaciones básicas. En general una pasta térmica económica debería aguantar sin problemas dos años, mientras que una de calidad debería mantenerse entre 4 y 5 años. Si no tenéis claro la calidad o la vida útil de la pasta térmica aplicada podemos hacer el cambio a los dos años, siempre que no tengamos problemas de temperatura.

Cuándo debo cambiar la pasta térmica: Tarjeta gráfica

El cambio de pasta térmica de una tarjeta gráfica no se debe hacer hasta que hayan pasado al menos dos años desde su compra. No es complicado, pero puede llevarnos más tiempo, sobre todo en algunos modelos cuyos chips de memoria tienen almohadillas térmicas que pueden interferir en el proceso. En cualquier caso la base es la misma:

  • Desmontamos el sistema de refrigeración de la parte frontal retirando los tornillos ubicados en la parte trasera y desconectando el cableado de los ventiladores.
  • Limpiamos la pasta térmica vieja con un papel o algodón humedecido en alcohol.
  • Aplicamos pasta térmica en el centro de la GPU (una bolita del tamaño de un guisante más o menos).
  • Volvemos a montar el sistema de disipación y conectamos el ventilador.

Como formatear Windows 10 paso a paso.

Vamos a explicarte cómo formatear Windows 10 paso a paso, un proceso extremadamente sencillo. Formatear un disco duro implica borrar todos los datos que hay en él para empezar desde cero. En Windows, no hace falta formatear el disco duro, sino que será suficiente con restablecer Windows para poder dejarlo como si lo acabases de instalar.

Y este es el proceso que te vamos a explicar paso a paso. Existe la manera de hacerlo sin perder tus archivos personales, pero nosotros te vamos a indicar el camino para restablecerlo borrándolo todo, como si formateases el disco. Por eso, es esencial que guardes una copia de tus archivos personales o esos que no quieras perder en algún disco duro externo, o simplemente que realices una copia de seguridad de Windows por si acaso.

 

Restablecer Windows 10 desde cero

 

PASO 1:

Lo primero que tienes que hacer es entrar en la Configuración de Windows. Para ello, tienes que pulsar en el botón de la rueda dentada que vas a ver tanto en la columna izquierda del menú de inicio, como en el Centro de actividades donde se muestran las notificaciones de Windows.

 

PASO 2:

Una vez entres en la Configuración de Windows, tienes que ir al final de todo y pulsar en la sección de Actualización y seguridad, que es la última que aparece en el menú principal de la configuración.

 

PASO 3:

Una vez estés dentro de la sección de Actualización y seguridad en la configuración de Windows, pulsa en el apartado de Recuperación (1) de la columna de la izquierda. Cuando estés allí, pulsa en el botón Comenzar de la opción Restablecer este PC (2) que te va a aparecer en primer lugar.

 

PASO 4: 

A continuación, llegarás a la decisión más importante que debes tomar en este proceso. Puedes elegir restablecer solo la configuración de Windows manteniendo tus archivos, pero si lo que quieres es lo más parecido a un formateo limpio, debes elegir la opción Quitar todo para borrar todos los datos que hay en el disco duro. Recuerda que para no perderlos, debes haberlos copiado en algún disco duro externo u otro sitio antes.

 

PASO 5:

A continuación, debes elegir si quieres descargar la última versión de Windows de la nube para instalarla o utilizar la versión que tengas actualmente. Si no te importa que el proceso dure algo más de tiempo elige la opción de descargar de la nube, que te asegura tener la última actualización. Si usas la reinstalación local, se buscará la copia de Windows en tu equipo, y si no está se descargará de la nube igualmente.

 

PASO 6:

Ahora llegarás al paso de Configuración adicional, donde simplemente se te mostrará lo que hayas elegido en los pasos anteriores para que puedas revisarlo. Aquí, lo único que tienes que hacer es pulsar en la opción Siguiente para continuar con el proceso.

 

PASO 7:

Y tras haber repasado tus opciones, irás a la última pantalla, que es donde debes decidir si sigues adelante con el formateo de Windows o si lo cancelas. Si sigues adelante ya no habrá marcha atrás, y perderás los datos mientras el ordenador queda sin poder ser usado durante unos minutos, o incluso algo más de una hora. Si estás conforme, pulsa en el botón Restablecer para iniciar el proceso de formateo de Windows.

 

PASO 8:

Y ya está. Al hacer esto, se iniciará el proceso para restablecer Windows borrando todos tus datos, como si lo estuvieras formateando. Esto puede tardar incluso una hora, y el ordenador se reiniciará automáticamente varias veces mostrándote diferentes pantallas en los distintos puntos del proceso por los que vayas avanzando. Ahora, paciencia, aléjate del ordenador un rato y déjale trabajar.